Zanjear, cargar lo excavado y rellenar después son tres operaciones que casi siempre exigen dos máquinas, dos transportes y coordinar a dos personas. La BAUER BR922R hace las tres: excava por detrás y carga por delante.
Elimina la duplicidad de equipo en obras donde las dos funciones se alternan. Un solo porte hasta la obra, un solo operario y ninguna espera entre fases: en instalación de conducciones o en urbanización, donde se abre, se tiende y se cierra el mismo día, esa continuidad es el margen.
Los estabilizadores traseros fijan la máquina durante la excavación, de modo que el brazo trabaja a plena capacidad sin que el conjunto se balancee. Y la articulación central permite maniobrar en espacios reducidos pese a los casi seis metros de longitud.
Para empresa de obra civil, urbanización e instalación de conducciones. Para quien factura por obra terminada y no por horas de máquina, donde cada traslado evitado se queda en el margen.
Si las dos funciones se usan de forma simultánea y continua durante toda la jornada, dos máquinas especializadas rinden más que una mixta alternando. Y con 3.990 kg y 5,90 m, el acceso y el transporte hay que planificarlos.
Peso de 3.990 kg y dimensiones de 5,90 × 1,60 × 2,96 m. Motor diésel de cuatro cilindros refrigerado por agua, de 50 CV. Capacidad de carga de la pala de 1.700 kg y cazo de 0,7 m³. Profundidad máxima de retro de 2,4 m. Articulación central, estabilizadores traseros y cabina cerrada.
En obras donde se excava y se carga de forma alterna, sí: un transporte, un operario y sin esperas. Si ambas funciones se usan a la vez y sin parar, dos máquinas rinden más.
Fijan la máquina al suelo mientras se excava, para que el brazo trabaje a plena capacidad sin balanceo.
2,4 m con el brazo retro, suficiente para zanja de saneamiento y conducciones enterradas.
Entrega en 24-48 horas laborables
| CARACTERISTICAS | UNIDAD MÉTRICA |
|---|---|
| Peso | 3990 Kg |
IVA no incluido